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MEDIDAS DE PROTECCIÓN EN LOS REFUGIOS/ALBERGUES Y COMUNIDADES.


A lo largo de nuestros trabajos en los refugios/albergues y comunidades de México, Centro y Sudamérica, se nos ha informado, que en algunos de ellos, se ha presentado un incremento de la violencia intrafamiliar, promiscuidad, acoso y abuso sexual a niñas y mujeres jóvenes e incluso, violaciones a auxiliadores tanto hombres como mujeres.

Nuestra colega Vilma Castillo, de la Organización Puntos de Encuentro de Nicaragua, nos da unas medidas importantes a seguir, con el fin de contrarrestar los fenómenos antes descritos.


    Tener información sobre riesgos posibles en los refugios o comunidades en las que se va a trabajar y convivir

    No viajar ni permanecer en esos sitios a solas.

    Siempre viajar y permanecer en pequeños grupos, de tres personas como mínimo.

    Qué esos grupos tengan presencia de hombres y mujeres.

    En caso de que se tenga que viajar solo/a, se debe de contactar con una familia de la comunidad donde uno/a pueda ser ubicado/a y aceptado/a como parte de la misma.

    Si se viaja en grupo, tener su propio sitio para vivir y dormir (casa de campaña o rancho).

    Dormir todos de manera que nadie puede ser agredido sin que los demás se den cuenta.

    Ir siempre acompañado/a Incluso para ir a bañarse o a las letrinas

    Contactar con gente de los refugios o de la comunidad, que sea responsable de dar protección.

    Durante la noche, esas personas deben de hacer turnos de vigilancia y acompañar a los auxiliadores a sitios alejados o aislados.

    No tomar licor.

    Si se participa en reuniones, siempre mantenerse en grupo

    Nunca ir solos o en pequeños grupos ni de noche ni de día a sitios alejados para atender a alguien.

    Pedir que lleven a las personas que necesitan ser atendidas a un lugar público y de día.

    Retirarse a su vivienda en cuanto comience a anochecer.

    La institución responsable de los auxiliadores, debe de hacer presencia pública en los albergues o la comunidad, para respaldar, apoyar, legitimar y hacer patente la necesidad del apoyo colectivo a los auxiliadores.

    Proporcionar información escrita en los refugios, principalmente a las mujeres, sobre violencia intrafamiliar, promiscuidad, acoso y abuso sexual, auto cuidados, protección a menores, respeto, Primeros Auxilios Emocionales de la Asociación Mexicana para Ayuda Mental en Crisis.

    Hacer lecturas colectivas de dicha información.

    Practicar colectivamente las recomendaciones contenidas en dicha información.

    Realizar mucho trabajo de convencimiento con lideres mujeres y hombres, para que se mantengan presentes en los refugios y hagan cumplir las normas.

    Informarles sobre alcances de la ley contra la violencia intrafamiliar y como hacer denuncias.

    De ser posible, invitar a policías, mujeres y hombres, para hacer conciencia e informar sobre los mecanismos para recibir y canalizar denuncias.

    Hacer talleres en los refugios sobre aspectos psicosociales, incluyendo la necesidad de relaciones no violentas, las secuelas emocionales del evento traumático, etc. Con el objetivo principal de sensibilizar y conformar grupos con los que posteriormente se pueda trabajar más a fondo.

    Buscar mujeres lideres en los refugios que pudieran apoyar a víctimas (si los líderes son hombres, deben de investigarse sus antecedentes en cuanto a violencia ejercida, acoso, abuso, etc.)

    Establecer vínculos entre refugios y centros de mujeres (a través de charlas, talleres, distribución de folletos, canalización de denuncias, atención psicológica o legal, etc.)

    Llevar psicólogos varones, sensibles al tema de la violencia intrafamiliar, para hacer trabajo de grupo con hombres.


Si usted tiene más información al respecto, mucho le agradeceríamos nos la haga llegar, con el fin de enriquecer este documento.


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